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Qué decir cuando el paciente dice... Dudas sobre la terapia con Realidad Virtual

Introducir la Realidad Virtual en la rutina de tu consultorio, no es tarea fácil. Pueden asaltar dudas que necesitan respuesta. En este post encontrarás información sobre cómo gestionar estas dudas que el paciente tiene en relación a su interacción con la Realidad Virtual, los procesos de intervención psicológica y la dinámica de intervención. Te damos consejos sobre cómo actuar y qué decir en ciertas situaciones algo complicadas.

"No consigo adentrarme en la situación que se está simulando"

Es muy importante que te imagines estar viviendo la situación que el ordenador te presenta (excepto en la escena de accidentes). No la mires como si estuvieses viendo una película. Esfuérzate en imaginar que estás allí. Asegúrate de que no hay distractores en la habitación. Piensa en lo que estás haciendo. Si no puedes dejar de pensar en otras cosas, para la tarea y reanúdala en un momento más adecuado.

 

"Todavía no termino de verme en la situación"

Algunas de las siguientes orientaciones pueden ayudarte a vivir la situación de forma más real. Siempre imaginando que estás allí: - Piensa en cómo vas vestido/a. - Hacia dónde vas (por ejemplo “Hacia mi ciudad, volviendo de una reunión”) - ¿A quién tienes sentado a tu lado? - ¿Qué olores hueles? Piensa en qué sensaciones táctiles notas. Cierra los ojos momentáneamente, prestando atención a los sonidos que te llegan por los auriculares. En definitiva, busca la mejor forma de hacer realista y vívida la escena que estás viendo.

 

"Esto no es lo mismo que de verdad..."

Es cierto que no lo es. Pero es lo que más se le parece. Si fuese de verdad, ¿crees que podrías hacerlo? Recuerda: lo que hacemos es ir rompiendo gradualmente las asociaciones entre el malestar que tenemos y aspectos concretos de la situación que temes. Cuando llegue el día de hacerlo de verdad, el malestar será mucho menor porque estas asociaciones ya no existirán o se habrán debilitado enormemente. Céntrate en lo que estás haciendo ahora y no anticipes lo que pueda venir más adelante.

Además es importante señalar que la investigación psicológica en nuevas tecnologías (Tecnologías de la Información y de la Comunicación, TIC), señala que un exceso de realismo puede ser, en situaciones iniciales de la intervención, perjudicial para el proceso de cambio terapéutico. Citando al Doctor Gutiérrez Maldonado de la Universitat de Barcelona, experto en la materia de intervenciones psicológicas en realidad virtual:

“Cabe pensar inicialmente, como propuso Thorndike ya en 1931, que cuanto más similar a la realidad sea el entorno de aprendizaje, mayor será la probabilidad de que lo adquirido en el ambiente virtual se transfiera a la situación real. Sin embargo, esa presuposición puede requerir matizaciones. Es posible que un entorno virtual muy realista sea incluso perjudicial para el aprendizaje y que, en cambio, reproducciones más esquemáticas, como las ahora disponibles debido a limitaciones técnicas, consigan centrar más la atención del sujeto en los aspectos relevantes de la tarea, promoviendo un mejor aprendizaje.”

La plataforma de Psious permite reducir o ampliar la estimulación administrada (variables de configuración y eventos) por el terapeuta según el momento del proceso terapéutico y las características y necesidades del paciente.

 

"Sólo determinados estímulos me provocan mucho malestar"

Si experimentas un importante malestar cuando ves determinadas imágenes u oyes ciertos sonidos, esto significa que el tratamiento está funcionando. La reacción natural sería pensar en otra cosa, distraerse, quitarse las gafas, levantarse o irse. ¡NO LO HAGAS! La única manera de conseguir que los estímulos sean neutros es dejar que el malestar baje en su presencia, y esto ocurrirá después de ver repetidamente las distintas escenas. Lo que puedes hacer, de manera excepcional sólo porque esta escena te cuesta mucho más es graduar la exposición: Vuelve a ver la escena, pero esta vez sin los auriculares, sólo viendo las imágenes. Cuando el malestar se haya reducido algo, pónte los auriculares, pero baja un poco el sonido. Finalmente vuelve a ver la escena en condiciones normales (con los auriculares y el sonido normal).

 

"Sólo una parte de la escena me provoca malestar"skhkjñl-1

Las escenas están formadas por muchos estímulos diferentes y suele ser más fácil habituarse a algunos mientras a otros les cuesta más. Siempre que identifiques un momento específico de la escena que te genera más malestar, vuelve a verla, centrándote especialmente en ese momento, tantas veces como necesite para bajar la ansiedad. Tu terapeuta te dirá cuándo puedes avanzar al siguiente entorno. Si es un estímulo concreto lo que te causa malestar, préstale especial atención e introduce detalles, es decir facilita el sentido de presencia. Si te cuesta habituarte a un sonido en particular, intenta aislarlo exponiéndote a él de forma más directa. Por ejemplo, cierra los ojos para concentrarte mejor. Verás que paulatinamente el sonido dejará de crear malestar y te habrás habituado a él.

 

"No puedo bajar de un cierto nivel de malestar"

No anticipes en nada que no se presente en la escena que estés viendo. Céntrate en el objetivo presente (por ejemplo, estar en la terminal antes de embarcar). Cuanto mayor es la puntuación de ansiedad, más fácil suele ser darse cuenta de que se reduce. Por eso puede ocurrir que a partir de puntuaciones medias te cueste notar que estás más tranquilo/a y dar una puntuación menor. En cualquier caso, no te preocupes si te cuesta bajar la puntuación. El tratamiento es individual y debes seguir tu propio ritmo sin acelerar el proceso. Aunque tengas que repetir muchas veces una escena, llegará un momento en que casi no experimentarás ansiedad.

 

"Me cuesta puntuar mi nivel de malestar"

El mejor índice para evaluar el nivel de malestar es la respuesta de tu cuerpo. A medida que veas las imágenes y escuches los sonidos notarás que la tensión, los latidos, el sudor en las manos, la secazón bucal, etc. van cambiando. Evalúa y puntúa el nivel de malestar a partir de esos cambios. Entrénate en el uso de la escala de 1 a 9 con ejercicios simples: puntúa el frío que tienes al salir a la calle. Si das un 7 quiere decir que tienes bastante frío y sería conveniente volver a entrar a por un abrigo. Estas preguntas también te pueden ayudar: Si es la primera vez que ves una escena: ¿cuál ha sido el momento en que has notado más malestar? ¿Qué nota le pondrías a este malestar? Si ya has visto la escena: el malestar que tienes esta vez ¿es menor o mayor que el que sentiste anteriormente? Si el nivel de malestar es bajo: ¿este malestar es tolerable, lo puedes gestionar, te ves capaz de hacer aquello que temes con ese nivel de malestar?

 

"Cuando volví a ver la escena el malestar aumentó"

Probablemente lo que ha ocurrido es que ahora te has fijado, conscientemente o de forma inconsciente, en algún detalle, parte de la escena o sonido, al que antes no habías prestado atención. ¡MUY BIEN!, esto significa que te estás implicando atencionalmente en la situación. Si la ansiedad subió al volver a ver una escena que todavía te creaba malestar, debe saber que se trata de un efecto normal y que, precisamente por ello, aconsejamos siempre no abandonar la exposición a una escena antes de que haya dejado de causarte malestar. Lo que debes hacer es volver a ver la escena y fijarte en el momento que te causa mayor malestar. Hazlo cuantas veces sea necesario. Verás que poco a poco el malestar se irá reduciendo/habituando.

 

"Estoy cansado/a..."

Si te encuentras muy cansado/a y no consigues implicarte en la situación, es mejor que interrumpas la exposición. En este caso, primero haz una pausa de cinco o diez minutos. Si aún no consigues meterte en la situación, deje la sesión de este día. No retrases la sesión siguiente: hazla cuando tenías previsto hacerla. Recuerda: es importante que antes de empezar cualquier sesión te hayas asegurado de disponer de las condiciones idóneas para realizarla (planificando tiempo, eliminando distractores…)

 

"Nunca pasaré esta escena"

¡NO TE DESANIMES! Es lógico que a medida que avanzas en la jerarquía o en los ejercicios de relajación te cueste más superar cada etapa. Así, a medida que superes las escenas puede resultar más difícil avanzar. Vuelve a ver la escena las veces que haga falta. La ansiedad, al final, se reducirá. 

 

"¿Puedo tomar tranquilizantes?"

En general sabemos que los ansiolíticos no mejoran el tratamiento de exposición. Por el contrario, pueden interferir en el proceso de re-aprendizaje. Si ya estás tomándolos, informa a tu terapeuta y consulta con tu médico especialista. La exposición es una estrategia que te permite habituarte a las sensaciones desagradables que te causan miedo, reduciéndolo o eliminándolo por completo. La exposición te da autonomía y no tiene efectos secundarios. Algunos fármacos pueden verse potenciados por la utilización de técnicas de control de la activación. Consulta con su médico especialista

 

Si eres terapeuta y quieres empezar a utilizar la realidad virtual en tu consulta, Psious es tu plataforma. Más de 1500 psicólogos y psiquiatras confían en nosotros consiguiendo mejorar la adherencia al tratamiento con unas terapias más efectivas y diferenciándose de la competencia. ¡Solicita ya tu demo para que un experto te enseñe cómo es la plataforma y cómo aplicarlo en tu consulta!

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